domingo, 3 de mayo de 2009

de olvidar se encarga el hombre

Premio Simón Bolívar

Trabajo Revelación

Diego Enrique Rengifo

Dona Inés

Amor y Pobreza

TELEPACIFICO

2`50”

De Olvidar se Encarga el Hombre

Maria Alejandra Cabrera

MaCmA



Diego Enrique Rengifo, tras imágenes melancólicas y en 2 minutos con 50 segundos, resume la vida de una colombiana trabajadora, que pide con lágrimas la ayuda para ver a Joaquín, su espeso que un día viajó a Tolima a cobrar una deuda, y en el camino tropezó con la muerte, quienes lo encontraron vendieron al caballo para enterrarlo.


La imagen contempla una historia, en el retrato está Inés Vargas Pérez, una mujer de 65 años, de estatura baja, de canas blancas, y de un corazón que no ha dejado de amar.


En la distancia se separan dos cuerpos, en el corazón están unidos como desde el comienzo, pero por el tiempo el materialismo entendido siempre como dinero, la muerte y la vida no han logrado darse el último adiós.


Los recuerdo chocan en casa, las imágenes hacen respirar los recuerdos cristalizados.

“Cuando el final se disfraza con el mañana, el tiempo no se detiene al paso con la nostalgia, y para este momento los recuerdos se han de activar, esperando tu partida. Los mil te extraño están en la memoria jaula del olvido “.MaCmA


Ahora la sombra, solo de ella está en esa pared, que parece sorda al amor.

Cuantas veces le dejamos a la muerte la vida, porque ya es tarde, hoy ese ser reposa en cuerpo frió, solo materia, que ya no tiene la capacidad de palabra de perdonar.

El calendario no se detiene, las mañanas se tornan noches, los niños del ayer, son los abuelos del presente. Pero para la indiferencia que se maquilla de estado, y presidentes tras una cifra estadística que resumen vidas tienen la solución en números.


La soledad es aún más evidente, cuando las lágrimas nacen de dónde salió algún día la felicidad de ver surgir a tres hijos que se olvidaron de Doña Inés, la compañía expresada en reciclaje de desechos de los de allá fuera son la razón del mañana como trabajo para esta mujer canas, quien espera el final para reunirse con Don Joaquín, el amor del inicio que no ha necesitado de un terminante para olvidar, porque "de olvidar se encarga el hombre"


MaCmA

2009

1 comentario:

Héctor dijo...

Muy bien, Alejandra: propio de tu estilo y dedicación.Hay problemas de configuración en tu blog, pues el artículo no se deja leer bien. El título es excelente, tiene los atributos de la síntesis y la fuerza para atrapar al lector.
Te recomiendo un trabajo más depurado en la edición: escribes espesos, por esposos, y hay resbalones en la ortografía acentual.
Sigue adelante...